El día que nací no sucedió nada importante, no fui bendecido por la luna, ni los astros, los planetas no estaban alineados de forma metódica ni exacta.
No viví una infancia en donde las artes, la flora y la fauna me dieran la sensibilidad de ver y tocar el alma, mucho menos fui hijo de padres creadores de mundos paralelos. No, en realidad he sido producto de las casualidades.
Fui bendecido por mujeres en mi infancia, fui ahumado en lugar de copal por carbón para guisar. Tortillas y chiles, nata y colorados, frijoles de la olla, 1 lt de leche para 6 nietos.
En la adolescencia, mi vida fue tan común como ordinaria. Amigos, buenos amigos esos si los encontré, amigos que hasta el día de hoy conservo después de 3 lustros y casi 2 décadas.
Hasta aquí mi mente inquieta, solo pretendía seguir a una corriente que estaba en contra de todo, inclusive en contra de uno mismo. Luchas que aunque no fueran las mías las luchaba, letras que me expresaban sin ningún sentido, palabras domingueras, pasamontañas, huaraches, ropa de manta, el cabello largo y mal aseado.
Llegó la universidad y el morral, el cabello largo y las palabras sin sentido aun me acompañaban. Dias de lucha por encontrarme a mi mismo, por saber quién diablos era yo.
Llegaron los amores y desamores, la lucha conmigo, con ellas, con eso que llaman amor, con las exigencias, peticiones y amor que nunca cumplí. Y con ello llegaron lágrimas, reclamos, frustraciones. Un mundo nuevo para mi.
Un día con más dudas que certezas te encontré, me encontraste. Y vi por primera vez sus lindos. Su sonrisa desnuda casi de niña.
Ahí empezó el juego, como siendo Alicia correteando el conejo.
Hoy se quien soy. Tengo la certeza de encontrarme en el camino que he elegido, algunas cosas aun me acompañan. Mis amigos, mi infancia, mi juventud y sus lindos, ésos que no me puedo sacar de la mente, que se han metido como esquirlas en mi corazón. Por cursi que suene asi ha sido.
lunes, 13 de abril de 2009
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1 comentario:
A veces por todas las circunstancias de la vida somos quienes hemos llegado a ser, no por el simple apellido cual quiera que fuese, sino mas bien por todo aquello por lo que hemos vivido, bueno o malo, para bien o para mal, eso nos va formando,
Excelente post.
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